Por Mirko Makcuado

En nuestra actualidad, ante el gran índice de procesos de Divorcio que se realizan en el Perú, las personas de nuestra sociedad están optando por recurrir al concubinato para la formación de sus familias.Sin embargo, al momento que la convivencia termina y deciden separarse, desconocen que esta modalidad que adoptan para vivir les genera derechos como pareja, no siendo el matrimonio la única forma de proteger a estas familias por parte del Estado.

Si bien el Estado promueve el matrimonio, esto no conlleva que deje desprotegida a otro tipo de unión. Debemos tener en cuenta que el concubinato es una fuente generadora de familia y que se encuentra protegida por la normativa de nuestro país. Nuestra Carta Magna en su artículo quinto, desarrolla la protección patrimonial hacia este tipo de familias, especificando que a pesar de no estar casados, un hogar de hecho da lugar a una comunidad de bienes sujeta al régimen de la sociedad de gananciales.

De lo que menciona nuestra Carta Magna, es lo que conoceremos como UNIÓN DE HECHO y que el artículo 326 del Código Civil, define y establece los parámetros o elementos claves para solicitar una Unión de Hecho. Uno de ellos lo encontramos en que la unión debe ser Voluntariay se descarta cualquier situación de convivencia forzada o esporádica.

Así también, encontramos como elemento de la Unión de Hecho, que la relación de convivencia deberá ser ejercida entre un varón y una mujer. Si bien en nuestro tiempos, existen parejas del mismo sexo que exigen tener los mismos derechos que las parejas heterosexuales, en relación a nuestro tema en desarrollo, aún se sigue manejando con obligatoriedad que la pareja sea conformada por una persona del género masculino (varón) y otro de género femenino (mujer).

Uno de los elementos más importantes es que ambas personas deben encontrarse libres de impedimento matrimonial. En este caso, por ejemplo se descarta la posibilidad de reconocer la Unión de hecho cuando uno de los sujetos es adolescente, cuando los convivientes se encuentran entre los consanguíneos en línea recta, cuando alguno de los dos está casado, etc.

La norma civil al establecer “libres de impedimento matrimonial”, se refiere en un sentido estricto a los impedidos señalados en los artículos 241, 242 y 243 de nuestro Código Civil. Encontramos también como elemento la Temporalidad, estableciéndose que para alcanzar una Unión de Hecho debe mantenerse como mínimo una convivencia de dos años.

En este aspecto, es importante explicar que si bien el plazo para que tanga validez y reconocimiento nuestra Unión de Hecho es de dos años, para nuestra sociedad de gananciales sus efectos deben retrotraerse al comienzo del mismo, esto quiere decir desde el primer día de convivencia válidamente acreditado.

Otro elemento importante es que la relación debe ser Exclusiva. Este aspecto es muy importante y se define como una relación monogámica, donde debe existir al igual que en un matrimonio la Fidelidad, y no que se mantenga otra relación con terceras personas al mismo tiempo. Nuestra normativa no permite que se reconozcan dos relaciones de hecho durante un mismo periodo o tiempo.

Asimismo, otro elemento determinante de la convivencia es que tenga Permanencia. No cabe la admisión de relaciones circunstanciales, pasajeras u ocasionales. No obstante, así como en el matrimonio existen alejamientos momentáneos (separaciones) de los cónyuges, también en la Unión de Hecho pueden existir breves rupturas, momentáneas separaciones seguidas de pronta reconciliación, sin que ello afecte el carácter de permanencia y continuidad que presente la relación. Únicamente se necesita, que del conglomerado o suma del tiempo de convivencia se llegue al lapso de dos años.

Debe tenerse presente que si bien existen muchos aspectos similares con el matrimonio, existen marcadas diferencias como por ejemplo el régimen patrimonial es único y forzoso. En un matrimonio tienes la facultad de escoger la sociedad de gananciales o la separación de bienes, sin embargo en la Unión de Hecho solo es compatible con la sociedad de gananciales.

Encontramos como diferencia importante el nacimiento de los hijos, donde ante alguna controversia de la paternidad, la madre deberá acudir a una filiación extramatrimonial. Cosa muy diferente frente a un matrimonio, donde los niños que nazcan dentro de él, será considerado al marido como su padre, salvo declaración contraria de la madre.

Hace poco tiempo, nuestra normativa ha realizado un cambio positivo en la Uniones de Hecho, donde las que reúnan las condiciones señaladas en nuestra normativa, producen respecto de sus miembros, derechos y deberes sucesorios, similares a los del matrimonio, por lo que las disposiciones contenidas en los artículos 725, 727, 730, 731, 732, 822, 823, 824 y 825 del Código Civil se aplican al integrante sobreviviente de la Unión de hecho en los términos en que se aplicarían al cónyuge.

Adicionalmente debemos indicar que la Unión de Hecho puede ser solicitada de forma notarial o Judicial. La notarial se logra si hay acuerdo entre las partes, mientras que la judicial se tramita cuando:

  1. a solicitud unilateral por falta de consenso entre las partes;
  2. en caso de fallecimiento de una de las partes; y,
  3. cuando exista incertidumbre jurídica sobre la existencia de la unión de hecho.
  • Clasificación de Uniones de Hecho.-

Las Uniones de Hecho, según nuestra Jurisprudencia Nacional emitida por la Corte Suprema, las clasifica de la siguiente manera:

  1. Unión de Hecho Propia, se entiende cuando se cumple con todos los requisitos para surtir efectos jurídicos.
  2. Unión de Hecho Impropia, entendamos que se refiere cuando no se cumple con los elementos o requisitos para su reconocimiento formal, esto significa, cuando alguna de las dos personas tiene impedimento para contraer matrimonio.

A su vez Las Uniones de Hecho Impropias se clasifican en:

  1. Uniones de Hecho Impropias Puras.- Son cuando los convivientes desconocen la situación de impedimento matrimonial.
  2. Uniones de Hecho Impropias Impura.- Son cuando al menos uno de ellos conoce del impedimento para formalización y validez.
  • Indicios para Acreditar las Uniones de Hecho.-

Nuestra Corte Suprema, mediante Cas. Nº 605-2016-Lambayeque, precisó los siguientes indicios para acreditar la relación convivencial:

  1. La declaración del domicilio en la expedición del DNI.
  2. La consignación del mismo domicilio en escrituras públicas.
  3. La prueba de la relación sentimental de ambos.
  4. El certificado que guarda relación con el conjunto de indicios señalados.
  5. La declaración de testigos.

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