Doña Marina tenia allá por 1994 un pequeño kiosco en la Av. Venezuela (cerca de la Universidad San Marcos) en el que ofrecía Chifa al Paso, donairosamente se llamaba Bruce Li, éste convocaba atención por tan singular marca y no había taxista, chofer de combi o transeúnte alguno que se resistiera al gran sabor del Arroz Chaufa que ahí se servia. Llegó el nuevo milenio con muchos cambios y uno de ellos fue que aquel humilde kiosco se convirtió en un flamante Chifa bien peruano. Marina no es china, pero su ingenio y perseverancia la hacen parecer a aquellos ciudadanos de Cantón, Pekín o Sichuán que llegaron al Callao luego de 1849 en busca de un futuro mejor: Marina llegó a Lima desde Ayacucho huyendo del terrorismo con la misma esperanza que los chinos y fue el Chifa que le entregó ese nuevo futuro.

LA REVOLUCIONARIA Y DURA HISTORIA DEL ARROZ CHAUFA


Con resignación y la moral abajo pero con gran ilusión por abrazar un mejor futuro, los chinos se apilaban en las bodegas de los barcos cargueros y tras 120 días de duro viaje llegaban al Primer Puerto para afincarse en nuestro país como sirvientes.  Eran los chinos culíes (así se les llamaba a la servidumbre en algunos países orientales), los que trabajaban en las plantaciones de azúcar y algodón, en la construcción de vías ferroviarias y en la industria del guano.

A puro pulmón y socavando toda enfermedad, cansancio o desesperanza, los inmigrantes chinos recibían como única remuneración por su esforzado trabajo el equivalente a una taza de arroz cocido, que luego combinado con sus especies, creatividad  y muchas ganas de sobrevivir, se convertía en una gran merienda. Tales mezclas de sabores aportaron, sin ellos saberlo, a lo que ahora es nuestra popular y gloriosa gastronomía.

Los orientales -a diferencia de nosotros los occidentales-, se alimentan para nutrir su cuerpo y evitar las enfermedades más allá de comer solo por el mero placer de hacerlo. Los chinos sienten un gran respeto por su cuerpo y el arroz es la base fundamental de su dieta hasta la actualidad. Esta filosofía influenció en gran manera a muchos de los visitantes que se establecieron en Barrios Altos, cerca del Centro Histórico, en donde construyeron sus chozas para vivir y formaron comunidades.

Los chinos no desaprovechaban nada, usaban el arroz sobrante del día anterior y lo freían con aceite o manteca, luego le agregaban el langoi -los restos de comida que dejaban los hacendados-. Pedazos de pollo, cerdo, pescado y algunas verduras daban vida y sabor al arroz frito que era sazonado con Sillao o salsa de soya, elemento insigne que encontraban con facilidad gracias al constante transito de inmigrantes chinos a nuestras tierras. Así también, los chinos trajeron consigo el kión o jengibre, que luego, poco a poco, fueron insumos adoptados por la versátil cocina peruana.

Así  pues, a mediados del siglo XIX una nueva expresión se incluiría en nuestro hablar cotidiano; “Sec Fan”, que luego derivó en “Shic Fan” o “Chi Fan”, para posteriormente quedarse hasta nuestros días como “Chi Fá”, que significa ¡ven a comer arroz! Pero, el tiempo pasó y el destino se puso de su parte. Estos chinos sirvientes empezaron a asentarse por toda la costa en donde construyeron pequeños restaurantes o fondas, innumerables, de gran proliferación a las que ahora conocemos como Chifas.

Hoy por hoy, el Arroz Chaufa es el platillo obligado de cualquier menú peruano a todo nivel socioeconómico, que no distingue religión, sexo, edad o raza. Se encuentra a 5 soles en Carabayllo, a 12 en Magdalena, a 18 en Miraflores y hasta 55 soles en los chifas 5 tenedores del popular barrio chino. El arroz Chaufa (o aeropuerto mezclado con fríjol chino) de pollo, de carne, de mariscos, especial y súper especial hoy ostenta ser un plato peruano que engalana nuestra mesa. Buen provecho.

Receta del Arroz Chaufa

Ingredientes del arroz chaufa

  • 2 tazas de arroz
  • 8 a 10 tallos de cebollita china, blanco y verde, cortado en trozos pequeños
  • 250 g (9 oz) filete de pollo, cocido, cortado en trozos de 1 cm (1/2 pulgadas) y dorado en aceite
  • 3 huevos
  • 4 tajadas de tocino sin grasa, en trozos pequeños
  • ½ pimiento rojo, cortado en trozos pequeños
  • 1 cucharada de leche
  • 2 cucharaditas de kion (jenjibre) finamente picado
  • 1 cucharadita de ajo, finamente picado
  • 1 cucharada de aceite
  • Sillao o salsa de soya al gusto
  • Ají no Moto (Monosodio Glutamato)
  • Sal y Pimienta

Preparación de arroz chaufa:

  • Preparar el arroz con ajos, agua y sal.
  • Batir los huevos ligeramente, agregarles 1 cucharada de leche, sazonarlos y freírlos en una sartén con aceite. Una vez que la tortilla esté lista, retirarla de la sartén y cortarla en trozos de 1 cm (½ pulgadas).
  • Freír el tocino en una sartén sin grasa hasta que esté cocido pero no crocante. Retirarlo de la sartén y escurrirlo en papel absorbente.
  • En la misma grasa del tocino freír el ajo y el kion. Subir el fuego y agregar la cebollita china y el pimiento. Cocinar unos minutos. Incorporar luego el sillao, el pollo, la tortilla en trozos y ají no moto. Mezclar todo. Si estuviera muy seco, agregar 1 cucharada de agua hirviendo.
  • Agregar por último el arroz, y mezclar bien.
  • Servir.

Escrito por: Carlos Huamán

6 COMENTARIOS

  1. imprimi varias recetas peruanas, que nostalgia, é increible, la comida Peruana é inigualable, continuen mandando muchas recetas, los que estamos lejos agradecemos mucho

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