CÓMO LA INMIGRACIÓN AYUDA A QUE LOS ESTADOS UNIDOS CONTINÚE SIENDO UNA GRAN NACIÓN

El aumento reciente de las opiniones anti-inmigrantes en los Estados Unidos no es algo nuevo. A lo largo de la historia de los EE. UU., el gobierno ha excluido cualquier cantidad de grupos para venir al país, mayormente por su origen. Comenzando en 1870 con la Ley de Naturalización y siguiendo con la Ley de Exclusión Asiática de 1875, la Ley de Exclusión China de 1882 y la Ley de Inmigración de 1924, los Estados Unidos han decidido, desde hace tiempo, dejar fuera de su territorio a ciertos grupos de personas, en particular aquellos que son considerados no-deseables en su momento.

La elección de Donald Trump y el ascenso del nacionalismo han revivido muchos debates acerca de la inmigración en Estados Unidos. En el fondo, estos argumentos a menudo giran en torno a qué significa ser estadounidense. Para muchos, si no la mayoría de las personas, el ideal estadounidense no es de exclusión, sino de inclusión.

Los inmigrantes construyeron los Estados Unidos y continúan ayudándole a prosperar

La historia puede revelar verdades terribles acerca de la relación de los EE. UU. con el tema de inmigración, pero también demuestra la importancia que han tenido los inmigrantes para la economía de los EE. UU. Sin inmigrantes, el país no tendría el crecimiento y prosperidad que actualmente tiene. Estados Unidos es, por supuesto, una nación de inmigrantes que fue construida por inmigrantes.

Durante la Revolución Industrial, fueron los inmigrantes quienes dieron lugar a la gran industrialización del país. Grandes oleadas de inmigrantes, en particular hacia las ciudades de rápido crecimiento en el noreste y el medio oeste, ayudaron a alimentar la explosión de manufactura que cambió la cara a los Estados Unidos. Los inmigrantes del sur y este de Europa fueron los trabajadores principales en las fundiciones de hierro y acero a finales del siglo XIX y comienzos del XX, haciendo posible el crecimiento de las fábricas y el transporte a través del país. Los trabajadores de Europa Oriental también dominaron la industria minorista y comercial, mientras que otros inmigrantes construyeron los sistemas de transporte, comunicaciones, y trabajaron en la agricultura.

A lo largo del siglo XX, los inmigrantes siguieron proporcionando un impulso a la economía estadounidense, en particular cuando se necesitó en tiempos de guerra o crisis. Si bien puede que sorprenda a algunos ahora, el gobierno de los EE. UU. contrató a ciudadanos mexicanos entre 1942 y 1964 para trabajar en la agricultura como parte del programa Bracero. Esto reflejó programas anteriores durante la Guerra Civil que alentaron la inmigración para lidiar y sobrellevar las épocas de escasez de mano de obra.

En épocas recientes, la inmigración ha sido un impulso para la capacidad de los EE. UU. en el área de innovación, en particular cuando se trata de tecnología. De acuerdo a varias mediciones empíricas, existen más trabajos disponibles en tecnología que trabajadores estadounidenses para ocupar esos puestos laborales. Cuando el presidente Trump se lamenta de que los trabajadores extranjeros “roban” trabajos estadounidenses a través de visas profesionales o gerenciales, no se da cuenta de que sin esos empleados extranjeros, con sus conocimientos especializados, los EE. UU. simplemente no tendrían las innovaciones en las que los ciudadanos han llegado a apoyarse como parte de su vida diaria (quizás hasta su forma favorita de tecnología: Twitter, UBER, Tesla). Los Estados Unidos simplemente no es rival para otros países en lo que respecta a educación STEM, y hasta que los EE. UU. cierre esa brecha educativa, el país debe apoyarse en inmigrantes para mantener su posición como el líder en innovación tecnológica.

Una mayor población alimenta y ayuda al crecimiento

A través de la historia y siguiendo hasta el presente, la inmigración a los Estados Unidos ha permitido fortalecer y hacer crecer la economía, y mantener salarios altos. Si bien el fundamento económico detrás de este fenómeno puede ser complejo, el razonamiento básico es simple: cuando hay más gente, hay más demanda de bienes y servicios.

Piénselo de esta manera: si usted abriera un nuevo negocio, ¿preferiría hacerlo en un lugar donde hay 100 clientes potenciales o 1,000? La inmigración ha asegurado que, a pesar de que la población nativa envejece y decrece, no exista una despoblación en los Estados Unidos. Los EE. UU. continúan creciendo como país y se ha visto la expansión de muchas áreas metropolitanas como resultado de una inmigración creciente a esas regiones. Esto beneficia a todos los estadounidenses, en particular en un momento en que las economías de todo el mundo han experimentado desplomes. La fuerza persistente de los EE. UU. puede ser atribuida en gran parte a las contribuciones hechas por los inmigrantes.

DEJA UNA RESPUESTA

Deja tu comentario!
Please enter your name here

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.