OPINIÓN: LA PERVERSA Y TIRANA NUEVA LEY DEL SERVICIO MILITAR

El pasado 4 de junio entró en vigencia -a pesar de sus críticas-, la “Nueva Ley del Servicio Militar”, que obliga principalmente a los jóvenes de pocos recursos económicos, a cumplir contra su voluntad, el capricho del poder militar de este país que tiene como consigna llenar los cuarteles…

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Sin duda, nos hemos remontado al pasado, ya que nuevamente es supuestamente obligatorio el Servicio Militar para los jóvenes mayores de 17 y menores de 25 años que salgan “sorteados”. Pero ojo; solo para los que no tienen 1,850 soles para pagar la multa y evitar la Muerte Civil que, es contundentemente, un atentado contra los derechos de miles de ciudadanos de nuestro Perú, ancho para algunos y muy angosto para otros. Más allá de las monsergas y cuestionamientos, esta “nueva” norma grafica un sistema de gobierno involutivo, autoritario y reincidente en la informalidad que se vivía en aquellos convulsivos años 80s.

Dicha ley, aprobada por el ejecutivo, sostiene que cada joven al salir elegido para cumplir el servicio militar podrá no hacerlo pagando una multa de 1,850 soles y, obviamente, los que no tengan dicha suma, si tendrán que acudir a los cuarteles cuales corderos al matadero, de lo contrario, de no acatar la ley, automáticamente se producirá la llamada
“muerte civil”, que significa en concreto la invalidación total del DNI con el que el joven no podrá sufragar, cobrar cheques, firmar contratos ni buscar trabajo, al muy estilo de película de ciencia ficción, simplemente, será borrado del mapa. Claro está, hasta que pueda pagar la multita resucitadora.

Asimismo, el dictamen, contempla que quedarán exonerados los jóvenes universitarios, pero los estudiantes de institutos superiores si estarán obligados a realizar el servicio militar. Es decir, esta “ley” es abiertamente discriminadora, sectaria y autoritaria, ya que solo los jóvenes de pocos recursos económicos serán los únicos “suertudos” que irían a los cuarteles, pues, volvemos a viejas épocas en las que si tenías un tío, primo, o tu papi tenía alguna “vara” (que por supuesto acepte un buen soborno), en alguna de las tres fuerzas armadas te salvabas de ir al servicio militar ¿Quién se acuerda?

Estamos en lo mismo, solo que ahora ya se estableció la tarifa. Pero, no crean que todo es tan malo, el buen Jefe del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas, almirante José Cueto, informó que el sorteo destinado a cubrir las plazas en los cuarteles será público y trasparente. “Para este sorteo habrá un notario público y se utilizará la base de datos del
Registro Nacional de Identificación y Estado Civil. Esta ley no vulnera los derechos humanos”, señaló ¿Debemos sentirnos orgullosos de eso?

En suma, no se trata de que los jóvenes, como dijo el Presidente Ollanta Humala: “En vez de estar tirando trago, vayan al cuartel”. Las instituciones armadas no son reformatorios, tampoco el gobierno tiene el derecho de decirle a los jóvenes que es lo que tienen que hacer con sus vidas. El Servicio Militar debe ser realmente voluntario, si somos una sociedad moderna, civilizada y con miras al desarrollo, se debería generar planes atractivos para que los jóvenes voluntariamente y con gusto se integren a las Fuerzas Armadas y no por la fuerza.

Con esto, solo se genera resentimiento y frustración ¿Acaso servir al país solo significa estar en los cuarteles con un fusil en la mano? Una vez más, los militares de nuestro país actúan de manera equivocada afectando su propia imagen y con ciertos aires velasquistas que son parte de un pasado ya obsoleto. Ya es tiempo de que las leyes sean impartidas en igualdad para todos y no se siga viviendo en la “ley del embudo”. Que los jóvenes que se integren a los cuarteles tendrán líneas de crédito, descuentos para ingresar a las escuelas de las Fuerzas Armadas y seguro de vida ¿A quién quieren engañar?

Carlos Huamán
www.peruimagen.com

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