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CERAMICA DE CHULUCANAS

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Vasijas de Chulucanas La cerámica de Chulucanas es nacida del sol, la arena y el barro, de las manos de hábiles artesanos descendientes de los antiguos pobladores de Vicus que dan forma y vida a una de las expresiones artesanales del Perú  trata de posicionarse en el mundo de la decoración y el arte.  La Cerámica de Chulucanas, oriunda de Piura como el Tondero, los chifles, el algarrobos y la chicha de jora, asoma con orgullo y afronta el reto de convertirse en base a su singularidad en una marca que trasciende fronteras y nacionalidades.

Chulucanas deriva de la palabra quechua “Chullucani” que quiere decir “me derrito”, aludiendo al calor de los desiertos en este territorio del norte del Perú. Con hasta 40 grados de calor en verano, Chulucanas es la capital de la Provincia de Morropón, a 45 km de Piura a la que se llega en un viaje de 40 minutos. Pero lo más representativo de esta comunidad es haber heredado la habilidad y destreza de sus antepasados para dar vida a una cerámica cuya originalidad asombra. Y es que la Cerámica de Chulucanas tiene raíces culturales profundas que nacen a partir de las culturas Tallan y Vicús (500 a.C.)

La historia cuenta que en 1960 se descubrió en la zona la tumba de un noble en cuyo interior existían diversas piezas de alfarería. Sería en esta zona donde un grupo de pequeños alfareros y artistas jóvenes formarían un pueblo al que llamaron Chulucanas, creando la organización “Sanoc Camayoc” que quiere decir “especialista de la cerámica”. Una cerámica que a la fecha tiene renombre internacional por su técnica antigua y bastante artesanal y cuyos acabados y fina textura asombran a propios y extraños.

Vasijas de Chulucanas ¿Cómo se hace la Cerámica Chulucanas?

La técnica en la decoración Chulucana es la del “negativo” y “paleteo”, método singular de modelar vasijas utilizando sólo una paleta de madera para golpear rítmicamente la parte externa de la vasija, y una piedra redondeada por el interior -a manera de yunque-, con lo que se va adelgazando y dando forma a la vasija. Una vez hecha la forma se pinta y se pasa el bruñido o pulido, que consiste en frotar toda la superficie visible con piedras de río de diversas formas y tamaños, a fin de lograr que esta superficie quede completamente satinada y homogénea.

Una vez seca, la cerámica chulucana va al horno -donde se utiliza leña de tronco de Algarrobo-, y se quema a una temperatura entre 700 y 900 °C, para luego decorarla. Para esto último se emplea arcilla liquida para cubrir las áreas que se desean mantener intactas, dejando al descubierto las que se desean oscurecer.  Esta es la técnica del “negativo”: la pieza entra al horno de ahumado para una quema de reducción, en donde hojas de mango son empleadas como combustible para producir no solo el humo que oscurecerá la cerámica, sino también una resina que al adherirse a la cerámica le dará el brillo característico del estilo Chulucanas.

La Cerámica de Chulucanas cumple una función decorativa ornamental, aunque últimamente se han incorporado nuevas técnicas de alta temperatura, aplicando un vidriado interior para hacerlas impermeables a los líquidos y útiles como vasijas. Asimismo, se está introduciendo el torno eléctrico para producciones masivas con fines de exportación.

Vasijas de Chulucanas Exportación de la Ceramica Chulucana

En los últimos años las exportaciones peruanas de Cerámica de Chulucanas han aumentado considerablemente, por lo que el Gobierno la designó como uno de los Productos Bandera del Perú, galardón que busca facilitar su desarrollo en los mercados internacionales. Sin embargo, la carencia de una estructura de funciones y operaciones en el Comité Especial de Promoción de Productos de Bandera (Ceproba) del Mincetur retarda el posicionamiento y promoción de este producto. Actualmente las cerámicas de Chulucanas se venden en cerca de 60 países, siendo EE.UU. el principal destino y, en menor grado, Italia, España, Alemania, Países Bajos y Francia. Entre enero y mayo de este año su exportación a nivel mundial alcanzó apenas los US$156.719, monto inferior en 21% al del mismo período del año anterior.

Se necesita también una mayor participación de artesanos de Cerámica Chulucanas en ferias internacionales, ruedas de negocios y misiones empresariales en diversos países del mundo. Se estima que actualmente unas 100 empresas peruanas exportan este tipo de cerámica, pero sólo tres o cuatro elaboran Cerámicas Chulucanas utilitarias pues el costo de producción se incrementa en 40%. Y claro, también se requiere lograr una mayor difusión de estos cerámicos y de las culturas precolombinas, como Vicus y Tallán, ya que muy son pocas las piezas en exhibición permanentemente en los museos.

Por: Pedro Orrego Arias

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